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Durante décadas, los esfuerzos de conservación del Chipe Mejillas Doradas (Setophaga chrysoparia) se han concentrado principalmente en sus áreas de reproducción en Texas y en sus sitios de invernada en los bosques de pino-encino de México y el norte de Centroamérica. Estos esfuerzos han permitido establecer sólidos programas de monitoreo y desarrollar importantes acciones de conservación en ambas etapas de su ciclo de vida. Sin embargo, una fase crítica permanecía prácticamente sin atender: el corredor de migración.
Con el objetivo de contribuir a cerrar esta brecha de conocimiento, Hábitats Resilientes A.C., en colaboración con la Alianza para la Conservación de los Bosques de Pino-Encino de Mesoamérica y sus socios, organizó el Taller para la Elaboración del Plan de Conservación del Chipe Mejillas Doradas en su Ruta Migratoria en México, realizado los días 2 y 3 de julio de 2026 en Monterrey, Nuevo León. Este esfuerzo forma parte de un proyecto financiado por el programa Neotropical Migratory Bird Conservation Act (NMBCA) del U.S. Fish and Wildlife Service, cuyo propósito es fortalecer la conservación del Chipe Mejillas Doradas a lo largo de todo su ciclo anual. El taller reunió a investigadores, administradores de recursos naturales, dependencias gubernamentales, organizaciones de la sociedad civil, responsables de áreas naturales protegidas, ejidatarios y especialistas internacionales de México, Estados Unidos, Guatemala, Honduras y Nicaragua para comenzar el desarrollo de una estrategia coordinada enfocada específicamente en el corredor migratorio de la especie.
Este esfuerzo da continuidad al trabajo que la Alianza para la Conservación de los Bosques de Pino-Encino de Mesoamérica ha impulsado desde la publicación del Plan de Conservación de los Bosques de Pino-Encino de Centroamérica y el Ave Migratoria Setophaga chrysoparia (2020–2030), el cual ha orientado las acciones de conservación en las áreas de invernada de la especie. Aunque actualmente existen programas consolidados de monitoreo tanto en las zonas de reproducción como en las de invernada, los participantes coincidieron en que la migración continúa siendo la etapa menos conocida del ciclo anual, lo que limita la implementación de estrategias integrales de conservación. Este taller representa un paso fundamental para subsanar esa carencia mediante la elaboración del primer plan de conservación enfocado específicamente en la ruta migratoria de la especie.
Durante las dos jornadas de trabajo se presentaron los avances más recientes sobre conectividad migratoria del Chipe Mejillas Doradas y se desarrollaron sesiones participativas utilizando los Estándares Abiertos para la Práctica de la Conservación. Los asistentes identificaron valores focales de conservación, evaluaron amenazas y construyeron estrategias y cadenas de resultados que servirán como base para coordinar futuras acciones de investigación, monitoreo y conservación a lo largo del corredor migratorio.
El taller contó con la participación de más de 30 personas. Entre las instituciones participantes destacaron de Estados Unidos: el U.S. Fish and Wildlife Service, Texas A&M University y US Army Fort Hood. De México: Hábitats Resilientes, Comisión Nacional Forestal, Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, Universidad Autónoma de Nuevo León, Parque Ecológico Chipinque y Pronatura Sur. De Guatemala: Fundación Defensores de la Naturaleza. De Honduras: Mesa de Organizaciones Co-manejadoras de Áreas Protegidas de Honduras. De Nicaragua: More People More Trees. También se contó con la participación de representantes de ejidos ubicados dentro de la ruta migratoria, demostrando que la conservación de las aves migratorias solo es posible mediante una estrecha colaboración entre comunidades, academia, organizaciones civiles y agencias gubernamentales de distintos países.
Las aves migratorias dependen de una red de hábitats saludables que se extiende a través de múltiples países, por lo que su conservación requiere esfuerzos coordinados que trasciendan fronteras políticas. Al ampliar la planeación de la conservación para integrar la etapa migratoria, esta iniciativa responde directamente a una de las principales prioridades de Partners in Flight: promover la conservación de las aves durante todo su ciclo anual (full annual cycle conservation). El plan que surja de este esfuerzo proporcionará una hoja de ruta compartida para fortalecer la investigación, el monitoreo, la conservación del hábitat y el manejo coordinado a lo largo de la ruta migratoria del Chipe Mejillas Doradas. Más allá del documento que resulte de este proceso, el taller demuestra cómo el financiamiento internacional, combinado con alianzas sólidas entre gobiernos, academia, organizaciones de la sociedad civil y propietarios de la tierra, puede generar acciones de conservación coordinadas que beneficien a las aves migratorias a lo largo de todo su ciclo anual.
M.C. Francisco Puente
Fotografías tomadas por Cecilia Esparza, Hábitats Resilientes
Building a Full Annual Cycle Conservation Strategy for the Golden-cheeked Warbler: Integrating Breeding, Migration, and Wintering Habitats
For decades, conservation efforts for the Golden-cheeked Warbler (Setophaga chrysoparia) have focused primarily on its breeding grounds in Texas and its wintering sites in the pine-oak forests of Mexico and northern Central America. These efforts have established strong monitoring programs and led to important conservation actions during both stages of the species’ life cycle. However, one critical phase has remained largely unaddressed: the migratory corridor.
To help close this knowledge gap, Hábitats Resilientes A.C., in collaboration with the Alliance for the Conservation of Mesoamerican Pine-Oak Forests and its partners, organized the Workshop for the Development of the Golden-cheeked Warbler Conservation Plan for its Migratory Route in Mexico, held on July 2–3, 2026, in Monterrey, Nuevo León. This effort is part of a project funded through the Neotropical Migratory Bird Conservation Act (NMBCA) program of the U.S. Fish and Wildlife Service, whose purpose is to strengthen the conservation of the Golden-cheeked Warbler throughout its full annual cycle. The workshop brought together researchers, natural resource managers, government agencies, civil society organizations, protected area managers, ejido representatives, and international specialists from Mexico, the United States, Guatemala, Honduras, and Nicaragua to begin developing a coordinated strategy focused specifically on the species’ migratory corridor.
This effort builds upon the work that the Alliance for the Conservation of Mesoamerican Pine-Oak Forests has promoted since the publication of the Conservation Plan for the Pine-Oak Forests of Central America and the Migratory Bird Setophaga chrysoparia (2020–2030), which has guided conservation actions in the species’ wintering areas. Although well-established monitoring programs currently exist in both the breeding and wintering grounds, participants agreed that migration remains the least understood stage of the species’ annual cycle, limiting the implementation of comprehensive conservation strategies. This workshop represents a fundamental step toward addressing that gap through the development of the first conservation plan specifically focused on the species’ migratory route.
During the two-day workshop, participants presented the most recent advances in Golden-cheeked Warbler migratory connectivity and conducted participatory sessions using the Open Standards for the Practice of Conservation. Participants identified conservation targets, evaluated threats, and developed strategies and results chains that will serve as the foundation for coordinating future research, monitoring, and conservation actions throughout the migratory corridor.
More than 30 participants attended the workshop. Participating institutions from the United States included the U.S. Fish and Wildlife Service, Texas A&M University, and U.S. Army Fort Hood. From Mexico, participants represented Hábitats Resilientes A.C., Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), Parque Ecológico Chipinque, and Pronatura Sur. From Guatemala, Fundación Defensores de la Naturaleza participated. From Honduras, participants represented the Mesa de Organizaciones Co-manejadoras de Áreas Protegidas de Honduras (MOCAPH). From Nicaragua, More People More Trees participated. Representatives from ejidos along the migratory route also attended, demonstrating that conserving migratory birds is only possible through close collaboration among local communities, academia, civil society organizations, and government agencies across multiple countries.
Migratory birds depend on a network of healthy habitats that extends across multiple countries, making their conservation dependent on coordinated efforts that transcend political boundaries. By expanding conservation planning to include the migratory stage, this initiative directly addresses one of Partners in Flight’s highest priorities: promoting full annual cycle conservation. The plan resulting from this effort will provide a shared roadmap to strengthen research, monitoring, habitat conservation, and coordinated management throughout the Golden-cheeked Warbler’s migratory route. Beyond the document itself, the workshop demonstrates how international funding, combined with strong partnerships among governments, academia, civil society organizations, and landowners, can generate coordinated conservation actions that benefit migratory birds throughout their full annual cycle.
M.C. Francisco Puente
Photos by Cecilia Esparza, Hábitats Resilientes A.C.